
El pasado lunes, 13 de abril, en un ambiente de recogimiento y memoria, la comunidad se reunió para conmemorar Yom Hashoá Vehagvurá, el Día del Recuerdo del Holocausto y del Heroísmo.
La palabra Shoá, en hebreo, significa “catástrofe” o “devastación”, y se utiliza para nombrar el exterminio de seis millones de judíos durante la Segunda Guerra Mundial a manos del régimen nazi .
Este día no solo honra a las víctimas, sino también la dignidad, la resistencia y el heroísmo de quienes, incluso en medio del horror, lucharon por mantener su humanidad.
La ceremonia inició desde la entrada, donde cada asistente encendió una vela. Juntas, formaron una estrella de David, símbolo de identidad y memoria colectiva.
Ya en el salón, el acto continuó con lecturas alusivas al Holocausto, plegarias de recordación y momentos de profunda reflexión. La música del coro Kol HaNeshamá de KSI acompañó la ceremonia, elevando el sentimiento de solemnidad y conexión espiritual.
Uno de los momentos más significativos fue la encendida de seis velas, en memoria de los seis millones de judíos asesinados. En este acto participaron representantes de la comunidad y del cuerpo diplomático, entre ellos Sherrie Maduro, presidenta de la Hermandad KSI; Alan Perelis, presidente del Congreso Judío Panameño; Sandra Pitta, embajadora de Argentina en Panamá; y Gina Abadi, directora del Colegio Isaac Rabin.
También niños participaron en la ceremonia, encendiendo velas en representación de los más pequeños que perdieron la vida, recordándonos la dimensión humana y profundamente dolorosa de esta tragedia.
Más que un acto conmemorativo, Yom Hashoá es un llamado a la memoria.
Un recordatorio de lo que ocurre cuando el odio y la intolerancia se imponen.
Y, sobre todo, un compromiso colectivo: que nunca más se repita.






















































