Proyecto de Tzedaká: Visitar y pasar tiempo con Irvin, un niño especial de diez años.
Irvin tiene un retraso global en su desarrollo. No habla, no camina y está en silla de ruedas.
Fuimos a su casa en Pacora. Conocimos cómo era su vida, su historia. Él estaba muy feliz de vernos, nos recibió como si ya fuéramos conocidos.
El padre lo cuida con mucho amor y lo lleva al trabajo para que no se quede solo. Y, cuando no puede, hay una señora que lo cuida.
Esta experiencia me hizo valorar lo que tengo. Ver cómo otras personas viven me enseñó bastante.
Ayudar no es solo dar cosas materiales. También se puede ayudar dando tiempo y pasando un rato juntos.
Hacer este proyecto me marcó bastante. Me sorprendió la felicidad de Irvin, a pesar de su situación. Fue una experiencia muy significativa para mí.




