Visita a una escuela en Las Garzas de Pacora a jugar con los niños, compartir una merienda y pasar un rato con ellos.
Ayudé en la preparación de los alimentos y, con mi hermano, escogimos con el pintacaritas de qué se pintaban los niños. Ellos se divirtieron mucho aquí.
Mi hermano y yo jugamos con los niños. Nos divertimos mucho y ellos también
No sabía que tan cerca de mi casa había chicos con tantas necesidades. Pienso que todos debemos ayudar. Yo me sentí muy bien de poder hacerlo.
Lo que más me gustó es que los niños estaban sonrientes. Me resulto difícil irme pues quería seguir jugando con los niños. Todos se despidieron con mucho cariño.
Mi proyecto de Tzedaká fue algo que me inspiró a ser mejor persona, compartir con la gente y dar a los que necesitan.



